Picores

Al igual que la piel, el cuero cabelludo también puede picar o lucir un aspecto reseco. El resultado es una sensación de irritación que incita a rascarse y esto significa que la epidermis sufre un desequilibrio cuyas causas pueden ser diversas.

Los picores pueden ser nerviosos, relacionados con el estrés o la contaminación pero también pueden deberse a un desequilibrio en la producción de sebo, es decir, que las células de la epidermis se renuevan demasiado rápido, de ahí la aparición frecuente de caspa en caso de picores en el cuero cabelludo. En algunos casos el picor se produce debido a que existe un exceso de grasa, en cualquier caso, es necesario regular este tipo de cabellos tratando de equilibrar y controlar la producción de sebo por medio de tratamientos específicos que logren purificar el cuero cabelludo y reestructurarlo sin dañarlo.

Los cambios bruscos de temperatura también debilitan el cuero cabelludo, por lo que es necesario protegerlo y permitir una correcta oxigenación de esta zona. En nuestro centro disponemos de los productos adecuados para estos casos cada vez mas comunes.